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#LaLetraE@AxiomaBlog 🖋Lázaro Abrahan En 1984 Luis López Nieves irrumpe en el ambiente literario puertorriqueño con «Seva: Historia de la primera invasión norteamericana de la isla de Puerto Rico ocurrida en mayo de 1898». Esta es una joya pulida, casi única en toda la historia de la literatura universal: se hizo novela, historia y ficción, mito y leyenda urbana, novela negra y novela histórica, una broma literaria y un rompecabezas que provoca y mistifica. Contiene una carta que López Nieves enviara al director del periódico La Caridad explicando una serie de descubrientos históricos que el profesor Víctor Cabañas le había dejado antes de desaparecer misteriosamente. Los documentos testimonian la existencia de un lugar que fue masacrado y borrado de los anales de la historia, que fue por donde primero desembarcaron los norteamericanos. La historia es contada mediante los fragmentos del diario del profesor, las paginas originales del diario del general Nelson Miles, mapas de la época, fotos de algunos habitantes de Seva y una grabación de uno de los supervivientes. Dichos testimonios demuestran la existencia de un pueblo cuyo rastro fue completamente desaparecido tras la invasión. Acompañan a este grupo de documento muchos otros que muestran la reacción del pueblo puertorriqueño ante el hecho: fotos, carteles, manifestaciones, protestas, poemas a los héroes de Seva. Sin embago, todo eso es literatura, todo es engaño, ficción. La genialidad de López Nieves es engañar al lector de tal forma que aun sabiendo la verdad dude acerca de la misma, porque la buena literatura es aquella que conserva algo de inasible, algo de fascinación y aunque el autor asegura que es ficción, siempre queda la duda. La historia no es más que un relato escrito por los ganadores, después de leer «Seva», queda más que claro.