Contenido
Otra edición de Asere q' bolá junto a @RevistaAlmaMater, este domingo te traemos una fruta imprescindible para hablar en cubano 😉🥭 ✍ Lázaro Abrahan «¡QUE CLASE DE MANGO ESE!» Los mangos cubanos son muchos y variados, y no me refiero, solamente, a la fruta, sino a todo lo demás que ha pasado a significar ese nombrecito. El mango, mangote, mangonzote, es la persona, no importa su sexo, que es atractiva y hermosa físicamente. Una palabra que adquiere sus aumentativos y diminutivos dependiendo del grado de esa belleza, así puede haber un mangón, un «mango filipino» o un manguito. El «arroz con mango» se forma cuando llega la confusión y el desorden (especialmente en colas o listas de espera), es decir, choricera, despelote, ferretreque, jelengue, recholata, revolico, remandingo, titingó, bayú. Y es en esa misma situación, quizás, donde quiere la gente aprovechar para «coger mangos bajitos», completar su logro fácilmente, sin mucho esfuerzo, aprovechándose del sacrificio hecho por el resto. ¿Y cómo responden las personas ante tanta desfachatez? «¡Le zumba el mango, caballeros!», «¡Le ronca!», «¡Le retraquetea!», para así expresar su sorpresa y desaprobación ante dicha situación.