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👅💣🇨🇺 Llega Asere que bolá para refrescarte tu noche de domingo. Esta vez @AxiomaBlog y @RevistaAlmaMater te traen una palabra esencial para el cubano. Un arma esencial en la artillería verbal de los habitantes del archipiélago. «ENFILANDO LOS CAÑONES» Una de las cosas que identifica a La Habana es su cañonazo de las 9:00 PM cada día. Una tradición tan cotidiana que ha provocado, quizás, la variabilidad de nuevos significados referentes a esa palabra. Por ejemplo, el cañón es el pelo duro que comienza a crecer en una parte del cuerpo que ha sido afeitada. También la botella de licor grande o la persona fuerte, robusta, que goza de buena salud. A veces es sinónimo de mango, para referirse a la persona atractiva físicamente. Pero, aguántate, muy bueno no es cuando al hombre le dicen que es de «cañón corto», ya saben, refiriéndose a su órgano genital. Y cuando alguien te está «enfilando los cañones», lo cual puede ser bueno o malo, puede referirse a que se siente atraído por ti, y te está tirando para llamar tu atención, o puede ser que alguien te observe con la intención de sorprenderte haciendo algo que intentabas ocultar. Nada que ver esto con la «cañona» o «cañoná».«A la cañona» es metiendo el pié, metiendo cabeza, haciendo jugada, es decir, seguir hacia adelante por tu propio beneficio sin importar el daño que haces al resto, presionar a alguien para obligarlo a hacer algo en contra de su voluntad y colarse en las filas. Todo eso es «cañonear» y si lo haces, eres tremendo «cañonero» si lo haces, eres tremendo «cañonero».