Contenido
CHANDLER Y EL REINADO DE LA NOVELA NEGRA 🖋Lázaro Abrahan | 🖼Robert Raez Raymond Chandler reconoce que empezó a escribir imitando a Dashiell Hammett, pero su estilo es muy diferente: Hammett es seco e impresionista, y Chandler irónico y cínico. Entre 1933 y 1939, produjo 19 relatos, en los que empezó a definir su propio estilo y donde sus personajes empezaron a mostrar algunos de los rasgos que después definirían a Marlowe: ingenio, mordacidad, idealismo y honradez. De Hammett toma la denuncia de la sociedad americana de la época, donde el dinero y la búsqueda del poder son los motores verdaderos de las relaciones humanas, con sus consecuentes secuelas de crímenes, marginación e injusticia. Su prosa no carece de cualidades estéticas: su estilo supera el impresionismo de Hammet y es característicamente irónico y frecuente en rasgos de ingenio cáustico, sobre todo, en los diálogos. Gracias a él, la novela negra ganó una dignidad literaria desconocida hasta entonces. A los 51 años aparece su primera novela, El sueño eterno(1939), donde Marlowe aparece por primera vez. El detective se mueve por los bajos fondos de la ciudad de Los Ángeles, en principio para evitar el infarto de un millonario, rescatando a su hija menor de un chantaje; se considera, sin embargo, que su mejor novela es El largo adiós(1953), una obra en la que reflexiona sobre la lealtad, la amistad y el amor en el contexto de varios crímenes en la alta sociedad californiana. El sueño eterno inspiró dos famosísimas producciones cinematográficas: una del año 1946 protagonizada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall, y otra de 1978, protagonizada por Robert Mitchum y Sarah Miles. 📌@AxiomaBlog